Esta mañana Camila salió de casa sin paraguas porque el cielo estaba despejado.
A las 3 de la tarde la sorprendió una lluvia torrencial que arruinó su maletín y los documentos que llevaba. Nadie planea que algo malo pase, pero los riesgos no avisan.
Un riesgo es la posibilidad de que ocurra algo que nadie quiere que pase, pero que podría pasar. No es certeza, es probabilidad. Y todos estamos expuestos a alguno, todo el tiempo.
La clave para entender el riesgo
Un riesgo no es un hecho, es una posibilidad. Puede ocurrir o no. Lo que lo hace importante es que, si ocurre, puede afectar tu vida, tu salud, tu familia o lo que has construido con esfuerzo.
Nadie está libre de riesgos. Lo que sí puedes controlar es qué tan preparado estás cuando se materializan.
Acciones u omisiones humanas que generan riesgo. Ejemplo: cruzar la calle por fuera de la cebra, no revisar las instalaciones eléctricas, manejar a exceso de velocidad.
Eventos naturales que escapan al control humano. Ejemplo: lluvias torrenciales, sismos, inundaciones, deslizamientos de tierra.
En muchos casos un riesgo combina ambos orígenes: Una inundación es natural, pero construir en zona de alto riesgo es una decisión humana.💡
Amenaza: El cielo está nublado y hace frío, puede llover.
Vulnerabilidad baja: Carlos lleva paraguas o puede entrar a un café cercano.
Vulnerabilidad alta: Carlos no tiene paraguas ni hay refugio cercano.
Conclusión: No puedes evitar la lluvia, pero sí puedes decidir qué tan preparado estás.
Qué tan expuesto o protegido estás ante esa amenaza. Esto sí puedes controlarlo, llevar paraguas, tener un seguro, revisar las instalaciones.
La posibilidad de que ocurra algo malo. No siempre puedes evitarla, no puedes impedir que llueva, ni que alguien choque tu carro.