Es un requisito al adquirir un crédito hipotecario o leasing habitacional.
Marcela llevaba dos años pagando su crédito hipotecario cuando un incendio dañó parte de su casa. Por fortuna, el seguro obligatorio de incendio y terremoto deudor que el banco le exigió al firmar el crédito cubrió los daños. Su deuda siguió en pie, pero su hogar también.
El seguro de incendio y terremoto deudor brinda protección contra los daños que puedan sufrir los bienes inmuebles en caso de incendio o terremoto.
Daños causados por fuego en el inmueble financiado con crédito hipotecario o leasing habitacional.
Afectaciones estructurales al inmueble causadas por un movimiento sísmico.
El inmueble financiado: paredes, techos, estructura
Contenido del inmueble (según coberturas contratadas)
Cobertura básica obligatoria
Cobertura básica obligatoria
Al firmar un crédito hipotecario o leasing habitacional, la entidad financiera exige este seguro como requisito. Generalmente el banco ofrece una opción, pero el deudor puede buscar otra aseguradora.
Mientras el crédito esté vigente, el inmueble tiene una cobertura básica contra incendio y terremoto. El valor asegurado corresponde al valor del bien financiado.
Si se presenta un incendio, temblor, inundación o algún otro evento que afecte tu inmueble, llama a las autoridades y documenta los daños con fotos desde el primer momento.
Notifica el siniestro a la compañía de seguros. Esta realizará las inspecciones y análisis necesarios para determinar el valor de los daños.
Una vez aprobada la reclamación, la aseguradora cubre los daños al inmueble según las coberturas y condiciones de la póliza contratada, y genera el pago a quien corresponda.
Al firmar un crédito hipotecario o leasing habitacional, la entidad financiera exige este seguro como requisito. Generalmente el banco ofrece una opción, pero el deudor puede buscar otra aseguradora.
Mientras el crédito esté vigente, el inmueble tiene una cobertura básica contra incendio y terremoto. El valor asegurado corresponde al valor del bien financiado.
Si se presenta un incendio, temblor, inundación o algún otro evento que afecte tu inmueble, llama a las autoridades y documenta los daños con fotos desde el primer momento.
Notifica el siniestro a la compañía de seguros. Esta realizará las inspecciones y análisis necesarios para determinar el valor de los daños.
Una vez aprobada la reclamación, la aseguradora cubre los daños al inmueble según las coberturas y condiciones de la póliza contratada, y genera el pago a quien corresponda.
El valor, estado de conservación, tipo de construcción y tamaño de la vivienda o inmueble.
La zona y el entorno influyen en el nivel de riesgo.
Si además del inmueble, se quiere proteger sus contenidos (muebles) y otros
• Ten claridad sobre el valor del inmueble según el crédito hipotecario o leasing habitacional.
• Compara las opciones del mercado antes de aceptar automáticamente la que ofrece el banco. Tienes derecho a escoger otra aseguradora.
• Analiza con atención los deducibles, las exclusiones y las condiciones de cada póliza disponible.
• Si tienes dudas, busca asesoría de un experto en seguros antes de firmar.
Considera la necesidad de agregar coberturas adicionales, protección a bienes muebles y asistencias.
• Mantén en buen estado los bienes asegurados y realiza el mantenimiento oportunamente.
• Notifica a la aseguradora cualquier cambio relevante en los bienes que están cubiertos.
No realice ninguna modificación a la estructura del inmueble
• Llama a las autoridades.